Incompetencia del Tribunal

I


Generalidades acerca de la incompetencia del Tribunal.

Una vez aplicadas las reglas de competencia absoluta o relativa, puede suceder que un tribunal que conoce de un asunto adquiera el carácter de incompetente, es decir, no posea la competencia necesaria para conocer de un determinado negocio.

Frente a tal situación, la ley procesal establece una serie de soluciones que permiten declarar la incompetencia del tribunal. En tal sentido, la incompetencia se podrá decretar de oficio o bien se podrá solicitar a petición de parte.

Formas de hacer efectiva la incompetencia del tribunal.

1. De oficio por el Tribunal.

El artículo 84, inciso final del Código de Procedimiento Civil establece que el tribunal que conoce de un determinado asunto tiene el deber de corregir de oficio los errores que observe en la tramitación del proceso. Agrega la norma que podrá asimismo tomar las medidas que tiendan a evitar la nulidad de los actos de procedimiento. En consecuencia, el tribunal que conoce del litigio debe decretar de oficio la incompetencia.

Además, en relación al recurso de casación en la forma, el artículo 775, inciso primero del Código de Procedimiento Civil establece que si un tribunal superior jerárquico que se encuentre conociendo de una causa por vía de casación, apelación, consulta o alguna incidencia puede proceder a casar de oficio una sentencia si aparece de manifiesto de los antecedentes una causal que hace procedente el recurso de casación en la forma, en este caso, la incompetencia del tribunal.

Téngase presente que tratándose de la incompetencia relativa en los asuntos civiles contenciosos, ella no puede ser declarada de oficio por el tribunal, puesto que se trata de aquellas nulidades de orden privado que sólo pueden ser invocadas por las partes.

2. Mediante Incidente.

La ley franquea a las partes la posibilidad de alegar la incompetencia del tribunal mediante el procedimiento incidental. Tal solución se verifica a través de la declinatoria de competencia, la inhibitoria de competencia y el incidente de nulidad procesal.

Declinatoria de competencia.

El artículo 101 del Código de Procedimiento Civil establece que podrán las partes promover cuestiones de competencia por inhibitoria o declinatoria. Son cuestiones de competencia aquellas incidencias formuladas por las partes acerca de la falta de atribuciones del tribunal requerido para conocer de un determinado asunto judicial.

En consecuencia, la declinatoria de competencia es aquel incidente que se promueve ante el tribunal a quien se cree incompetente para conocer de un negocio que le esté sometido, indicándole cuál es el que se estima competente y pidiéndole se abstenga de dicho conocimiento. Su tramitación se sujetará a las reglas establecidas para los incidentes.

Téngase presente que la declinatoria se formula como excepción. Este es el caso, dentro del juicio ordinario, de la excepción dilatoria contemplada en el numeral primero del artículo 303 del Código de Procedimiento Civil, esto es, “la incompetencia del tribunal ante quien se haya presentado la demanda”.

Inhibitoria de competencia.

Conforme a lo establecido en el artículo 102 del Código de Procedimiento Civil, la inhibitoria de competencia es aquel incidente especial que se promueve ante el tribunal que se cree competente y que no está conociendo del asunto pidiéndole que se dirija al tribunal, que es incompetente pero que está conociendo del negocio, para que se inhiba y le remita los autos.

El tribunal ante el cual se presenta la solicitud debe revisar los antecedentes y pronunciarse acerca de su competencia. Sí estima que la solicitud es procedente, oficiará al tribunal que está conociendo del asunto para que se inhiba de seguir conociendo de él y le remita el proceso.

Requerido el tribunal que está conociendo del asunto deberá oír a la parte que ante él litiga y con lo que ella exponga o en su rebeldía, procederá a acceder a la inhibición o negar lugar a ella. Si se niega, se generará una contienda positiva de competencia. Si acepta la inhibitoria, remitirá los autos al tribunal requirente, resolviéndose con ello la cuestión de competencia.

Contiendas de Competencia.

Son contiendas de competencia aquellos conflictos suscitados entre dos o más tribunales para conocer privativamente, cada uno de ellos, de un determinado asunto judicial, con exclusión de los demás tribunales, o bien, para estimar que ninguno de ellos tiene competencia.

Se desprende de la definición que las contiendas de competencia pueden ser positivas y negativas. Tienen un sentido positivo cuando ambos tribunales se estiman competentes para conocer el negocio de que se trate, y tienen un sentido negativo cuando ambos tribunales se estiman incompetentes para conocer de una determinada gestión.

Finalmente, para dar solución a las contiendas de competencia y determinar quien debe dirimir el conflicto, el Código Orgánico de Tribunales en sus artículos 190 y 191 nos entrega una serie de reglas al respecto.

Incidente de Nulidad Procesal.

La tramitación de un proceso por parte de un tribunal incompetente absolutamente es un vicio que da lugar a la nulidad procesal. Para efectos de hacer valer tal nulidad, nos debemos regir por el procedimiento incidental contemplado en los artículos 83 y 85 del Código de Procedimiento Civil.

En consecuencia, la nulidad procesal por incompetencia absoluta del tribunal no tiene plazo para promoverse y debe cumplir con dos requisitos, esto es, que exista un juicio pendiente y que el proceso se tramite ante un tribunal absolutamente incompetente.

3. Mediante Recurso de Casación en la Forma.

El recurso de casación en la forma es aquel acto jurídico procesal de parte que persigue invalidar una sentencia definitiva o interlocutoria de aquellas que ponen término al juicio o hacen imposible su continuación, por emanar ella de un procedimiento viciado o no haberse cumplido con los requisitos legales. De acuerdo al artículo 768, numeral primero del Código de Procedimiento Civil, se establece como causal a la incompetencia del tribunal.

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Jorge Castro Barros

Abogado de profesión y soñador por vocación. Actúo en calidad de autor intelectual de este singular proyecto. Si necesitas ayuda, sólo sígueme en Facebook.

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