Usufructo

U


Concepto.

Siguiendo al artículo 764 del Código Civil, podemos definir al derecho de usufructo como un derecho real que consiste en la facultad de gozar de una cosa con cargo de conservar su forma y substancia, y de restituirla a su dueño, si la cosa no es fungible; o con cargo de volver igual cantidad y calidad del mismo género, o de pagar su valor, si la cosa es fungible.

Características.

Derecho real.

Se trata de un derecho real de goce cuya propiedad pertenece al usufructuario. Está protegido por la acción reivindicatoria y las acciones posesorias, si es que recae sobre inmueble.

Dos derechos reales.

Coexisten dos derechos reales, el del nudo propietario, titular del derecho real de dominio, y el del usufructuario, que tiene un derecho real de uso y goce.

Mueble o inmueble.

El derecho real de usufructo puede ser mueble o inmueble, según lo sea el bien sobre que recaiga.

Principal.

Es un derecho real principal, a diferencia de la prenda e hipoteca, que son derechos reales accesorios, que sirven para asegurar el cumplimiento de una obligación principal. Con todo, no es un derecho autónomo, pues necesita la existencia simultánea del derecho real de dominio en manos del nudo propietario.

Mero tenedor y propietario.

El usufructuario es mero tenedor de la cosa dada en usufructo, pues reconoce el derecho del nudo propietario; en cambio, tiene la propiedad y posesión de su derecho real de usufructo.

Temporal.

El derecho real de usufructo posee carácter temporal, limitado en el tiempo. Su duración la determina un plazo o condición que no puede extenderse más allá de la vida del usufructuario.

Intransmisible.

El derecho real de usufructo no se transmite por causa de muerte (artículo 773); pero sí puede enajenarse, en la medida que el constituyente no haya prohibido la enajenación, conforme lo establece el artículo 793.

Elementos.

Bien susceptible de usufructo.

El legislador no establece norma al respecto, por lo que puede recaer sobre la universalidad de una herencia o cuota de ella; una o más especies o cuerpos ciertos o sobre una cuota de ellos; sobre cosas determinadas por su género; cosas fungibles o no fungibles; y sobre derechos personales.

Cuando el usufructo recae sobre cosas no fungibles, estamos en presencia de un usufructo propiamente tal. En cambio, cuando se constituye sobre cosas fungibles, se denomina cuasiusufructo. La existencia de estas dos modalidades, se desprende de la propia definición entregada por el artículo 764 del Código Civil.

Con todo, debemos precisar que el Código Civil ha empleado la expresión “fungible” queriendo aludir a las cosas “consumibles”, y por ende, habría cuasiusufructo si la cosa es consumible.

Concurrencia de tres personas.

Tres personas intervienen en la constitución del derecho real en comento: el constituyente, el nudo propietario y el usufructuario.

Constituyente.

Es quien crea el usufructo, sea porque se despoja del uso y goce, conservando la nuda propiedad, sea porque enajena o trasmite el usufructo a una persona y la nuda propiedad a otra.

Nudo Propietario.

Es quien tiene la propiedad de la cosa fructuaria, despojada del uso y goce. Puede ser el mismo constituyente, en cuyo caso conserva la nuda propiedad, o un tercero a quien se le atribuye. La nuda propiedad está definida en el inciso 2º del artículo 582: “La propiedad separada del goce de la cosa, se llama mera o nuda propiedad”.

Usufructuario.

Es el titular del derecho real de usufructo, quien detenta el uso y goce de la cosa.

No hay inconveniente para que haya pluralidad en cada categoría de estos sujetos. Los constituyentes pueden ser dos o más propietarios; puede atribuirse la nuda propiedad a dos o más personas que la adquieren en común, y puede haber dos o más usufructuarios (artículo 772). Pero en este último caso, lo importante es que todos los usufructuarios han de ser llamados simultáneamente o como sustitutos, pues al igual que en el fideicomiso y por las mismas razones, están prohibidos los usufructos sucesivos o alternativos (artículo 769 del Código Civil).

Plazo.

Se desprende del artículo 770 que todo usufructo contiene un plazo de duración. Aparece sin embargo cierta confusión, cuando el Código Civil permite que se establezca una condición de cuyo evento dependerá la extinción del usufructo. Los artículos 770, 771, 773 y 804, han de entenderse así:

Usufructo Vitalicio.

Si se estipula un plazo o condición que estén pendientes a la muerte del usufructuario, estas modalidades no producen efecto alguno, pues con el fallecimiento, se extingue el usufructo. Si no se establece plazo del usufructo, dura toda la vida del usufructuario.

El inciso final del artículo 770 establece que el usufructo a favor de una corporación o fundación cualquiera, no podrá exceder de treinta años. Nada impide que se constituya en favor de una sociedad, y en tal caso, sin el límite de tiempo señalado.

Existencia de Condición.

Si se establece una condición, habrá que atenerse a ella y expirará el usufructo cuando se cumpla, pero también con la limitación de la muerte del usufructuario. Debe tratarse, por ende, de una condición resolutoria.

Cabe señalar que el artículo 768 impide constituir un usufructo bajo condición o plazo que suspenda su ejercicio, por la posibilidad de encubrir tal situación usufructos sucesivos, ya que pendiente la condición, podría usufructuar la cosa un tercero, restituyendo el usufructo al cumplirse la aludida condición. Si de hecho se constituye un usufructo en la forma descrita, no tendrá valor alguno. Con todo, el inciso 2º del artículo 768 advierte que si el usufructo se hubiere constituido por testamento, y al momento de fallecer el testador la condición se había cumplido o el plazo hubiere expirado, valdrá el usufructo (esta disposición se relaciona con los artículos 1072 y 1082, en el ámbito de las asignaciones por causa de muerte).

Orrego, Juan Andrés. Derechos Reales Limitados. Año 2011. Información recuperada el 01 de noviembre de 2017 desde sitio WEB del autor.

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