Acto Jurídico

A

Hechos y Actos Jurídicos.

Para entender la naturaleza del acto jurídico, es necesario tener presente a los hechos y especialmente al hecho jurídico. En este sentido, los hechos son acontecimientos cuyo origen se encuentra en la naturaleza o el hombre. A su vez, los hechos se agrupan en materiales o jurídicos, dependiendo si producen o no efectos jurídicos.

Definición de hecho jurídico.

Hecho jurídico es todo suceso de la naturaleza o del hombre que origina efectos jurídicos. Tales efectos pueden consistir en la creación, modificación, transferencia, transmisión o extinción de un derecho.

Clasificación de los hechos jurídicos.

Los hechos jurídicos se clasifican en:

  • Hechos jurídicos propiamente tales. Son los hechos de la naturaleza que producen efectos jurídicos. Por ejemplo, el nacimiento, muerte y transcurso del tiempo.
  • Hechos jurídicos voluntarios realizados con la intención de producir efectos jurídicos. Son los actos jurídicos. Verbigracia, la compraventa, tradición, testamento o el pago.
  • Hechos jurídicos voluntarios realizados sin la intención de producir efectos jurídicos. Son los delitos y cuasidelitos. Por ejemplo, la estafa o lesiones provocadas por el actuar negligente en la conducción de un automóvil.

Definición de acto jurídico.

Siguiendo la definición de Juan Andrés Orrego Acuña, acto jurídico es la declaración o manifestación de voluntad, sancionada por el Derecho, destinada a producir efectos jurídicos queridos por su autor o por las partes, que pueden consistir en crear, modificar, transferir, transmitir o extinguir derechos y obligaciones.

Definiciones doctrinales de acto jurídico.

Víctor Vial del Río define el acto jurídico como la manifestación de voluntad hecha con el propósito de crear, modificar o extinguir derechos, y que produce los efectos queridos por su autor o por las partes porque el derecho sanciona dicha manifestación de voluntad.

Rodrigo Barcia Lehmann define el acto jurídico como la manifestación de voluntad formada con la intención de producir efectos jurídicos. Esta manifestación de voluntad causa los efectos jurídicos queridos por su autor y previstos por el ordenamiento jurídico. Tales efectos, agrega Barcia, pueden consistir en crear, modificar, transferir, transmitir o extinguir una relación jurídica, es decir, derechos u obligaciones.

Finalmente, Carlos Ducci Claro entiende que los actos jurídicos son los actos del hombre voluntarios y conscientes destinados a producir un efecto jurídico predeterminado y querido por el autor.

Clasificación del acto jurídico.

Distinguimos entre clasificaciones legales y doctrinarias, a saber:

Clasificaciones legales.

Téngase presente que el Código Civil no clasifica el acto jurídico, sino a los contratos. Sin embargo, la clasificación de los contratos contenida en los artículos 1439 al 1443 es aplicable indistintamente a los actos jurídicos.

Unilaterales y bilaterales.

Atendiendo al número de voluntades que se requieren para perfeccionar el acto jurídico, distinguimos entre unilaterales y bilaterales.

  • Son actos jurídicos unilaterales aquellos que para formarse requieren de la declaración o manifestación de voluntad de una sola parte. Verbigracia, el testamento, revocación o renuncia del mandato, la oferta y aceptación.
  • Son actos jurídicos bilaterales o convenciones aquellos que para perfeccionarse necesitan del acuerdo de las voluntades de dos o más partes. Por ejemplo, todos los contratos.
Convención.

El acto jurídico bilateral o convención se define como el acuerdo de voluntades, que tiene por objeto crear, modificar, transferir o extinguir derechos y obligaciones. A su vez, cuando la convención tiene por objeto crear derechos, estamos ante un contrato. Por tanto, la convención y el contrato se vinculan mediante una relación de género y especie. Son ejemplos de convenciones la resciliación, el pago, novación y tradición.

Contratos unilaterales y bilaterales.

Conforme a lo establecido por el artículo 1439 del Código Civil, los contratos, a su vez, también pueden clasificarse en unilaterales y bilaterales.

  • El contrato es unilateral cuando una de las partes se obliga para con otra que no contrae obligación alguna. Verbigracia, la donación, comodato, depósito, mutuo, hipoteca, prenda y fianza.
  • El contrato es bilateral cuando las partes contratantes se obligan recíprocamente. Por ejemplo, la promesa, compraventa, arrendamiento, sociedad, mandato y transacción.

Gratuitos y onerosos.

Atendiendo a la finalidad perseguida por el acto jurídico, distinguimos entre gratuitos o de beneficencia y onerosos. En este sentido se pronuncia el artículo 1440 del Código Civil.

  • Los actos jurídicos gratuitos o de beneficencia sólo tienen por objeto la utilidad de una de las partes, sufriendo la otra el gravamen. En otras palabras, se produce enriquecimiento para una de las partes y empobrecimiento para la otra. Verbigracia, la donación, comodato y depósito.
  • Los actos jurídicos onerosos tienen por objeto la utilidad de ambos contratantes, gravándose cada uno a beneficio del otro. Dicho de otro modo, implica el enriquecimiento y empobrecimiento recíproco de las partes. Por ejemplo, el arrendamiento, mandato y compraventa.
Diferencias entre actos jurídicos gratuitos y onerosos.
  • Error en la persona. En los contratos gratuitos, la persona con la que se contrata es relevante. Por tanto, el error en cuanto a la persona, vicia el consentimiento. En los contratos onerosos, la persona con quien se contrata es por regla general indiferente, y un error en cuanto a su identidad, no tiene trascendencia jurídica.
  • Grado de culpa. En los contratos gratuitos la diligencia o cuidado en el cumplimiento de las obligaciones sólo recae en el deudor. En consecuencia, para determinar el grado de culpa que responde el deudor, es necesario determinar a quién beneficia el contrato. Si el contrato sólo beneficia al deudor, éste responderá aún de la culpa levísima; Si el contrato sólo beneficia al acreedor, el deudor responderá sólo de la culpa lata o grave. En los contratos onerosos, la diligencia será la misma en ambos contratantes, en consecuencia, por regla general, ambas partes responderán de la culpa leve.
  • Causa. En los contratos gratuitos, la pura liberalidad es causa suficiente. En los contratos onerosos, la causa está en relación a las prestaciones recíprocas y a las ventajas que se espera obtener.

Conmutativos y aleatorios.

De conformidad al artículo 1441 del Código Civil, los contratos onerosos se subclasifican en conmutativos o aleatorios, atendiendo a la determinación de la equivalencia de las prestaciones.

  • El contrato oneroso es conmutativo, cuando cada una de las partes se obliga a dar o hacer o a no hacer una cosa que se mira como equivalente a lo que la otra parte debe dar o hacer o no hacer a su vez. Verbigracia, la compraventa y arrendamiento.
  • El contrato oneroso es aleatorio, si el equivalente consiste en una contingencia incierta de ganancia o pérdida. Por ejemplo, la venta “en verde” de una producción agrícola por un precio fijado a todo evento, renta vitalicia y contrato de seguros.
Prestación se mira como equivalente.

La equivalencia de las prestaciones en los contratos conmutativos se basa en una apreciación subjetiva, es decir, las partes le atribuyen ese carácter. Excepcionalmente, el legislador establece que esta equivalencia debe fijarse dentro de ciertos límites. La sanción en caso de contravención será la nulidad relativa por lesión enorme o pagar una suma adicional o restituir parte de lo recibido.

Principales y accesorios.

Atendiendo a si los actos o contratos pueden o no subsistir por sí solos, distinguimos entre principales y accesorios. En este sentido se pronuncia el artículo 1442 del Código Civil.

  • El contrato es principal cuando subsiste por sí mismo, sin necesidad de otra convención. Verbigracia, la compraventa, arrendamiento y mandato.
  • El contrato es accesorio cuando tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación principal, de manera que no pueda subsistir sin ella. Por ejemplo, las garantías o cauciones reales tales como la prenda o hipoteca, o las personales como la fianza, solidaridad y cláusula penal.
Importancia de esta clasificación.

La importancia de esta clasificación radica en la determinación de la extinción de los contratos, pues siguiendo el aforismo de que lo accesorio sigue la suerte de lo principal, la vida del acto jurídico accesorio está vinculada a la del contrato principal. Verbigracia, el artículo 2516 establece que la acción hipotecaria, y las demás que proceden de una obligación accesoria, prescriben junto con la obligación a que acceden.

Actos jurídicos dependientes.

No deben confundirse los actos jurídicos accesorios con los dependientes. Estos últimos, si bien requieren para cobrar eficacia la existencia de otro acto jurídico, no están destinados a garantizar el cumplimiento de éste. Por ejemplo, las capitulaciones matrimoniales.

Reales, solemnes y consensuales.

El artículo 1443 del Código Civil clasifica a los actos o contratos, atendiendo a los requisitos que la ley establece para su perfeccionamiento, en reales, solemnes y consensuales.

Contratos reales.

El contrato es real cuando se perfecciona con la entrega o tradición de la cosa a que se refiere. Verbigracia, el comodato, mutuo, depósito, prenda y anticresis. Téngase presente que el artículo 1443 del Código Civil sólo utiliza la expresión tradición, pero lo correcto es aludir a entrega o tradición. La razón se halla en que la mayoría contratos solo traspasan la mera tenencia y solo en algunos opera la tradición como modo de adquirir. En conclusión, aludiendo a ambas instituciones, se cubre a todas las situaciones que pueden presentarse en los contratos reales.

Contratos solemnes.

El contrato es solemne cuando está sujeto a la observancia de ciertas formalidades especiales, de manera que sin ellas no produce efecto civil. En estos actos, la ley exige el cumplimiento de una solemnidad en consideración a la naturaleza de los mismos. La sanción por su incumplimiento, de acuerdo al artículo 1682, será la nulidad absoluta o inexistencia jurídica para ciertos autores. Verbigracia, la promesa, compraventa de bienes inmuebles, servidumbres, hipoteca y el derecho real de herencia.

Contratos consensuales.

El contrato es consensual cuando se perfecciona por el solo consentimiento. Por ejemplo, la compraventa de bienes muebles; arrendamiento de muebles o de inmuebles urbanos y el mandato, por regla general.

Clasificaciones doctrinales.

Actos jurídicos de familia y patrimoniales.

En atención al contenido del acto jurídico, distinguimos:

  • Los actos de familia se refieren a la situación de una persona dentro de su familia y a sus relaciones con los restantes integrantes de la misma. Por ejemplo, el reconocimiento de un hijo y contrato de matrimonio.
  • Los actos patrimoniales son aquellos destinados a crear, modificar, transferir, transmitir o extinguir un derecho patrimonial o valuable en dinero. Verbigracia, la compraventa o mutuo.

Actos jurídicos entre vivos y por causa de muerte.

En atención a si se requiere o no de la muerte de una persona para que el acto jurídico produzca sus efectos, distinguimos:

  • Los actos entre vivos, no requieren de la muerte de una de las partes para generar sus efectos. Verbigracia, la tradición y casi todos los contratos.
  • Los actos por causa de muerte requieren, para su plena eficacia, la muerte del ejecutante. Por ejemplo, el testamento.

Actos jurídicos puros y simples y actos jurídicos sujetos a modalidades.

En atención a si los actos jurídicos están o no afectos a un modalidad, distinguimos:

  • Actos jurídicos puros y simples son aquellos que inmediatamente de celebrados hacen nacer un derecho, que puede ejercerse sin más dilación.
  • Actos jurídicos sujetos a modalidades son aquellos que están supeditados en sus efectos a cláusulas restrictivas.
Modalidades.

Las modalidades son ciertas cláusulas particulares que pueden ser insertadas en los actos jurídicos para modificar sus efectos, desde el punto de vista de la existencia, ejercicio o extinción de los derechos y obligaciones derivados del acto jurídico.

Las modalidades más usuales son el plazo, la condición y el modo.

  • Plazo es un hecho futuro y cierto, del cual depende el ejercicio o la extinción de un derecho. El Código Civil define el plazo en el artículo 1494, señalando que es la época que se fija para el cumplimiento de la obligación.
  • Condición es un hecho futuro e incierto, del cual depende el nacimiento o la extinción de un derecho.
  • Modo es una carga establecida en los actos jurídicos a título gratuito, con el propósito de limitar el derecho del adquirente.

Actos o contratos nominados o típicos e innominados o atípicos.

En atención si la ley otorga tratamiento o regulación al acto jurídico, distinguimos:

  • Los actos o contratos nominados o típicos son aquellos que están configurados o estructurados por la ley, determinando ésta sus caracteres. Por ejemplo, el mandato.
  • Los actos innominados o atípicos no están configurados por la ley y van surgiendo como creación de los particulares, fruto de la autonomía de la voluntad y del principio de que en el derecho privado sólo no puede hacerse aquello expresamente prohibido por la ley. Verbigracia, el arrendamiento de cosas muebles con opción de compra, conocido como leasing mobiliario.

Elementos del acto jurídico.

En conformidad al artículo 1444 del Código Civil, distinguimos entre elementos de la esencia, de la naturaleza y accidentales.

Elementos de la esencia.

Son elementos de la esencia, aquellos sin los cuales, el acto jurídico no produce efecto alguno o degenera en otro acto diferente. En otras palabras, de faltar, el acto no nace o muda en otro diferente al inicialmente propuesto.

A su vez, distinguimos dos tipos de elementos esenciales:

  • Elementos de la esencia generales o comunes. Son los requisitos de existencia (salvo las solemnidades) y de validez del acto jurídico.
  • Elementos de la esencia especiales o particulares. Son aquellos que permiten singularizar un determinado acto jurídico, atendida su naturaleza o estructura. Verbigracia, el precio en la compraventa y el plazo en en usufructo.

Elementos de la naturaleza.

Son aquellos que no siendo esenciales en un acto jurídico, se entienden pertenecerle, sin necesidad de una cláusula especial. Tales elementos tienen una fuente legal, pero son de orden privado y si las partes desean excluidos, pueden pactarlo en forma expresa. Por ejemplo, el saneamiento de la evicción o de los vicios redhibitorios en la compraventa, facultad de delegación en el mandato y condición resolutoria tácita en los contratos bilaterales.

Elementos accidentales.

Son aquellos que ni esencial ni naturalmente le pertenecen al acto jurídico, pero que pueden agregarse en virtud de una cláusula especial que así lo estipule. Verbigracia, las modalidades, como el plazo, condición o modo.

Requisitos de existencia y validez del acto jurídico.

  • Son requisitos de existencia del acto jurídico aquellos sin los cuales no puede formarse, no puede nacer a la vida del derecho. Tales son: la voluntad; objeto; causa; y solemnidades propiamente tales, en aquellos actos en que la ley las exige.
  • Son requisitos de validez aquellos que posibilitan que el acto jurídico nazca perfecto a la vida del derecho. Si bien su no concurrencia no afecta la existencia misma del acto, éste adolecerá de un vicio que lo hará susceptible de ser anulado. Tales son: la voluntad exenta de vicios; capacidad; objeto lícito; y causa lícita.

Texto actualizado al 31 de enero del 2019.

Sobre el autor

Avatar de Jorge Castro Barros
Jorge Castro Barros

Abogado de profesión y soñador por vocación. Actúo en calidad de autor intelectual de este singular proyecto. Si tu meta es aprobar el examen de grado, te puedo ayudar, sólo sígueme en Facebook.

Avatar de Jorge Castro Barros Por Jorge Castro Barros

Jorge Castro Barros

Avatar de Jorge Castro Barros

Abogado de profesión y soñador por vocación. Actúo en calidad de autor intelectual de este singular proyecto. Si tu meta es aprobar el examen de grado, te puedo ayudar, sólo sígueme en Facebook.