Mera tenencia

M

Definición de mera tenencia.

Según lo establecido por el artículo 714 del Código Civil, se llama mera tenencia la que se ejerce sobre una cosa, no como dueño, sino en lugar o a nombre del dueño. A diferencia de la posesión, el mero tenedor sólo tiene el corpus, más no el ánimus.

Fuentes de la mera tenencia.

El mero tenedor puede encontrarse en tres situaciones jurídicas diversas:

  • Tener la cosa en virtud de un derecho real sobre la misma. Verbigracia, el usufructuario es mero tenedor de la cosa dada en usufructo, pues reconoce el dominio del nudo propietario; en cambio, tiene la propiedad y posesión de su derecho real de usufructo.
  • Tener la cosa en virtud de un título emanado de un derecho personal que lo vincula al dueño de la cosa. Por ejemplo, el arrendatario es mero tenedor de la cosa arrendada gracias al vínculo contractual que lo une con el propietario de la misma.
  • Puede tener la cosa, sin reclamar derecho o título alguno sobre la misma. Esta hipótesis no aparece en el artículo 714 del Código Civil, sin embargo, es la doctrina quien la propone para dar explicación al precario, es decir, para aquel mero tenedor que detenta la cosa sin tener con el dueño vínculo alguno. En este caso, el precarista no reconoce dominio ajeno, pero tampoco se comporta como señor o dueño de la cosa.

Características de la mera tenencia.

  • Absoluta. Se es mero tenedor tanto respecto del dueño de la cosa como ante los terceros.
  • Perpetua. Por regla general, si el causante es mero tenedor, también el causahabiente o sucesor a cualquier título lo será.
  • Inmutable o indeleble. La mera tenencia no puede mutar en posesión, porque nadie puede mejorar su propio título.

Mera tenencia muda en posesión.

Como recién señalamos, la mera tenencia no puede transformarse en posesión, ni aun por el transcurso del tiempo o por la voluntad del mero tenedor. Sin embargo, cierta parte de la doctrina considera que existen dos excepciones contenidas en los artículos 716 y 730 del Código Civil. En este momento, nos dedicaremos a revisar la primera excepción aparente.

Caso de la regla tercera del artículo 2510.

El artículo 716 del Código Civil nos dice que el simple lapso de tiempo no muda la mera tenencia en posesión; salvo el caso del artículo 2510, regla tercera. A simple vista, la norma nos anuncia que excepcionalmente se permite que el transcurso del tiempo transforme al mero tenedor en poseedor.

La regla tercera del artículo 2510 exige, para que el mero tenedor sea considerado poseedor, la concurrencia de dos circunstancias que no dependen de la voluntad de éste, las cuales deben sumarse al transcurso del tiempo, tales son:

  • Que el que se pretende dueño de la cosa, no pueda probar que en los últimos diez años el que recibió la cosa como mero tenedor y ahora pretende alegar la prescripción, reconoció expresa o tácitamente el dominio del primero; y
  • Que el que alega la prescripción, es decir, quien inicialmente recibió la cosa como mero tenedor, pruebe haber poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción por el mismo espacio de tiempo, o sea, diez años.

Excepción aparente.

Con todo, la doctrina se ha preocupado de rebatir la hipótesis en comento, haciendo presente que la norma no habla del mero tenedor, sino de una presunción de mala fe respecto de un título de mera tenencia. Se agrega que, respecto de la excepción y sus dos circunstancias mencionadas, el legislador habla una persona que “pruebe haber poseído”, es decir, se refiere a un poseedor cuyo título posesorio se constituye por la negligencia o abandono de la cosa realizada por el verdadero dueño dentro del lapso de 10 años. En otras palabras, de la lectura del artículo 2510, se puede concluir que el legislador siempre está hablando de posesión y nunca de mera tenencia.

Texto actualizado al 31 de enero del 2019.

Sobre el autor

Avatar de Jorge Castro Barros
Jorge Castro Barros

Abogado de profesión y soñador por vocación. Actúo en calidad de autor intelectual de este singular proyecto. Si tu meta es aprobar el examen de grado, te puedo ayudar, sólo sígueme en Facebook.

Avatar de Jorge Castro Barros Por Jorge Castro Barros

Jorge Castro Barros

Avatar de Jorge Castro Barros

Abogado de profesión y soñador por vocación. Actúo en calidad de autor intelectual de este singular proyecto. Si tu meta es aprobar el examen de grado, te puedo ayudar, sólo sígueme en Facebook.