Características de las medidas prejudiciales

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Las medidas prejudiciales, y en general, las medidas cautelares, presentan una serie de rasgos distintivos que les dan un carácter especial:

1. Tienen un carácter previo: pues el artículo 253 usa la frase “sin perjuicio de lo dispuesto en el Titulo IV de este libro”, es decir, sin perjuicio de empezar el juicio por demanda del actor, a veces puede iniciarse por un procedimiento previo como las medidas prejudiciales;

2. Son preparatorias del juicio: el propio artículo 273 dispone que el juicio ordinario “podrá prepararse” con algunas de las medidas que indica;

3. Son taxativas: es decir, no hay otras medidas prejudiciales que aquellas contempladas expresamente en la ley;

4. Son de carácter restrictivo: por cuanto sólo deben otorgarse en los casos que autoriza expresamente la ley, y si bien es cierto que se indican los requisitos que las hacen procedentes, no lo es menos que se deja entregado al juez su concesión, el que las va a decretar siempre que sean necesarias a la persona que las impetra. Incluso aquella medida que debe concederse siempre, impone el cumplimiento de los requisitos generales contemplados por el legislador.

Esta particularidad, impide que estas diligencias tengan una aplicación indiscriminada y abusiva.

5. Tienen una tramitación simple: en efecto, y de acuerdo a la historia fidedigna del establecimiento de la ley, se trata de un procedimiento que antecede a la demanda y que es de información a la misma, de modo que debe tener una tramitación y una solución rápida y simple para que pueda ser eficaz.

6. Gozan de flexibilidad en su otorgamiento: si bien la ley se cuida de indicar los trámites y oportunidades que el tribunal debe observar para conceder este tipo de diligencias, no es menos cierto que sólo ha dado pautas generales, fundamentales y, en lo demás, entrega amplias facultades al juez para pronunciarse sobre su concesión.

Las cuatro medidas que contempla el artículo 273, se conceden cuando, a juicio del tribunal, son necesarias para que el demandante pueda entrar en el juicio (art. 273 inciso segundo).


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