Resciliación

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Mutuo Disenso o Resciliación.

La resciliación se enmarca dentro de las modalidades de extinción de las obligaciones que consagra nuestro Código Civil (Chile). Es así que el artículo 1567 en su inciso primero establece que “toda obligación puede extinguirse por una convención en que las partes interesadas, siendo capaces de disponer libremente de lo suyo, consienten en darla por nula”.

Llama la atención que el legislador establezca la necesidad de declaración de nulidad, pues no es necesaria su solicitud. Para que se produzca el mutuo disenso (resciliación) basta con el mero consentimiento de los contratantes. Entendemos que la ley utiliza de manera inapropiada la expresión “darla por nula” a referirse a la convención que es objeto de la resciliación. No estamos presentes ante vicio alguno capaz de generar nulidad relativa o absoluta en el artículo 1567, pues nos encontramos ante una obligación plenamente válida.

Concepto.

Por lo expuesto, es más acertado señalar que resciliación es una convención en que las partes interesadas, siendo capaces de disponer libremente de lo suyo, consienten en dejar sin efecto una convención o contrato, extinguiéndose las obligaciones vigentes.

Un punto importante a resaltar es que las obligaciones, o a lo menos una de ellas, deben estar vigentes. Si todas están cumplidas no habría resciliación por que no existirían obligaciones destinadas a extinguirse. Esto en la práctica no se cumple pues es común encontrar más de alguna resciliación de contrato de compraventa cuyos efectos se han cumplido de manera íntegra y aun así el Conservador de Bienes Raíces respectivo acepta su inscripción registral sin objeción. La mayoría de los Conservadores, en el citado caso, practica una nota marginal en la última inscripción, recobrando vigencia la inscripción precedente, o sea, la del vendedor. Nuevamente, esta es una práctica habitual que el legislador no contempla como necesaria en atención a lo establecido en el artículo 728 del Código Civil.

El mutuo disenso o resciliación en materia contractual es una aplicación del aforismo “las cosas se deshacen de la misma manera como se hacen”. En armonía con esta institución, el artículo 1545 del Código Civil establece que el contrato válidamente celebrado puede “invalidarse” mediante consentimiento mutuo.

De manera excepcional, puede dejarse sin efecto un contrato por la voluntad de uno de los contratantes. Los actos jurídicos utilizados en este caso son respectivamente revocación y renuncia en el contrato de mandato (artículo 2163 números 3 y 4) y desahucio en el contrato de arrendamiento (artículo 1951). Nota aparte es el artículo 26, letra e) de la Ley numero 20.820 en relación al Acuerdo de Unión Civil que permite poner término al contrato de manera unilateral mediante la voluntad de cualquiera de los convivientes civiles.



Publicado por Jorge Castro Barros